domingo

cuando lo vea otra vez le voy a decir: luigi te acordás de las gomitas!!

hola quería contarte que el otro día salí, tomé cerveza, pagué con la plata de mamá, después fuimos a un pancho y los chicoamigos fliparon con una rocola digital metían billetes de cinco pesos en la ranura pero con eso podríamos comprar más brahma! bailaban con unos con otros, a mí me agarraron fuerte de la mano para bailar un tema de rodrigo, una chica de pelo verde lavado le buscaba la boca a un gordo de barba y bailaban, ponían gilda, pappo, los redondos, los ratones paranoicos, león gieco. estaban todos borrachos menos la chica que maneja y yo. los trapitos que paran en el pancho se acercaban al chiste, salían a la vereda, volvían a entrar, me hablaban de algo.
me senté en una banqueta a mirar como se divertían. todos los hombres empezaron a bailar abrazados, las chicas mirábamos ese espontáneo ritual sin sacar ninguna conclusión estúpida. todos los que estábamos en el pancho nos confundíamos los vasos pero no importaba.
al salir vimos como los trapitos que paran en el pancho se agarraban a las piñas y fue todo muy triste.
nos subimos al auto, arrancamos rápido como burgueses huyendo de la realidad.
a las diez cuadras el chicoamigo de razonamiento parco nos preguntó si sabíamos porqué los trapitos se trompeaban al final de la noche, y nos dijo que fue por unas gomitas de fruta que les había convidado. nos reímos y le pedimos que vuelva a contar la historia de las gomitas y cuando terminó de contarla le pedimos que la vuelva a contar y así hasta llegar a nuestras casas. al chicoamigo de razonamiento parco lo convencimos para que le invite un café a una que se tenía que tomar un colectivo que arranca a las 6 de la mañana y que nunca pasa.



esta es una historia real que no le conté a nadie.


1 comentario:

edu dijo...

nunca te comento y siempre leo pero ya fue